Colegio Calasanz | Blog
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Lunes

MARZO 25 – Entre corbata y corazón.

Matilde, ¿dónde estás? / noté, hacia abajo/ entre corbata y corazón, en lo alto/ cierta melancolía intercostal:/era que de repente no estabas/ me faltaba la luz de tu energía/y miré, devorando la esperanza/vi, cómo está vacía una casa sin ti/y no quedan sino trágicas ventanas.
Pablo Neruda

Hace mucho años encontré en un tren a una joven que iba leyendo un libro de poesía de Pablo Neruda. Comenzamos a hablar y ella me manifestó la amargura que la embargaba………..p porque su novio la había dejado . Ciertamente era una de tantas similares situaciones que generan dolor y hacen verter lágrimas. Es el vacío de la ausencia lo que provoca, como dice el poeta, una “ melancolía intercostal”. A, a d distancia de más des 30 años, convertida ahora en esposa y madre, aquella mujer ha querido encontrarme de nuevo y me ha recodado la página de Neruda que aquella vez leyó, página que se le quedó grabada, porque es un signo de un terror superado.
Sí, en la vida es necesario tener junto a sí una presencia, poseer “ la luz de la energía” que el otro te da. De otra forma, la casa, aunque sea elegante es helada e incolora. Uno se a poya con la frente en el frío vidrio de la ventana, esperando un retorno que quizá no ocurrirá, Y dentro del pecho, “entre corbata y corazón” se siente esa melancolía, signo de infelicidad. “No es bueno que el hombre esté solo” Ay del hombre solo, dice la Biblia. No se refiere sólo a la pareja nupcial sino que se refiere a toda relación unipersonal;: es tan necesaria como el aire que respiramos,, como la luz que nos envuelve, porque hemos sido creados para la comunión y el amor.,

Martes

Marzo 26 – Esperanza y temor.

No hay esperanza sin temor ni temor sin esperanza
Karol Wojtila

En 1960, Karol Wojtila, que desde hacía dos años era obispo auxiliar de Cracovia, publicaba La bodega del orfebre —–, una obra teatral que luego fue representada en todo el mundo. Lo que proponemos hoy es un fragmento de este texto y ella nos lleva espontáneamente a las palabras bíblicas con las cuales Juan Pablo II había casi inaugurado su pontificado: “no tengan miedo” En primer lugar, la esperanza, virtud fascinante pero delicada; no por nada que para mostrarla figuradamente se recurre al verde tierno y frágil del germinar; ella es el sostén entre las otras dos virtudes teologales: y alimentada de la fe , que como dice la carta a los Hebreos “”fundamento de las cosas que se esperan” (11,1) y florece en el amor. .
Wojytyila el escritor, nos recordaba que ella está el temblor ——– del temor. La esperanza, en verdad, no es aún plenitud es espera, y es por eso que vibra también de temor. Pero es curioso el paralelo que el Papa introducía : tampoco el temor está privado de un semilla de esperanza. Tan cierto es que ha sido acuñado——- sobre la base de una frase de Cicerón (Dum anima est, spes est), proverbio que afirma que “mientras hay vida hay esperanza”. Basta sólo el soplo—— de existir, incluso en la angustiael —- atroz, para continuar esperando una luz, una sorpresa de paz. En todos los tiempos es necesario alimentar en nosotros el respiro de la esperanza, sobre todo cuando el temor parece prevalecer. “La esperanza es un riesgo a correr. Aún más, es el riesgo de los riesgos” (Bernanos, en ¿Libertad para hacer qué?)

Miércoles

Marzo 27 – Libertad y responsabilidad

Si sobre la costa del Atlántico, al llegar a Nueva York, los pasajeros encuentran la estatua de La Libertad, sería maravilloso poder edificar sobre la costa opuesta la estatua de la Responsabilidad.
Viktor Frankl

Es sugestiva la idea de estas dos estatuas puestas para vigilar a la superpotencia mundial. La propuso el terapeuta austríaco (1905-1997) quien vivió largfo tiempo en EEUU en su obra El hombre a la búsqueda de sentido. Ciertamente la libertad es la base para el reconocimiento de la dignidad y de la capacidad de la persona. Pero dejada sola, puede terminar muy pronto en el egoísmo y la prevaricación. Y entonces se da la necesidad de exaltar el otro componente humano, por otra parte decisivo, la responsabilidad. De ella nace la conciencia y se nutre la moral, y está lista a imponerse autónomamente límites y obligaciones, para que la presencia de la persona en la humanidad no sea devastadora sino constructiva.
Si la libertad es el terreno en el que nos movemos, la responsabilidad es el trazado del camino y si se quiere, también el perímetro o los límites. Sin embargo a menudo asistimos a actos irresponsables que surgen —— de la libertad sin estar sometidos al control de la razón y la voluntad. La responsabilidad es la conciencia—— del propio límite y de los deberes que se tienen en relación con el bien común. El propio Frankl escribió: “Cuanto más el hombre sienta la vida como tarea, tanto más ella aparecerá como significativa”. ” La educación debería conducir a aquel sentido de responsabilidad que tan a menudo vemos ausente del comportamiento de todos, jóvenes y adultos. Saint-Exupery, en Tierra de hombres declaraba: Ser hombre es precisamente ser responsable.

Jueves

Marzo 28 – El lobo de la estepa

Cuando en torno a ti hay silencio y te detienes terrorizado ——-,- cuando el trabajo se convierte en una fuga de la angustia y de la responsabilidad, cuando sientes golpear en tu interior el corazón cruel y maligno del lobo de la estepa, no busques un narcótico en el ruido y en la prisa enervante. Detén totalmente tu imagen hasta no haber encontrado el fondo.
Dag Hamarskjold

Reflexionemos hoy con la voz de un cristiano auténtico que supo testimoniar sufe en el compromiso social de una posición política y diplomática elevada: el sueco Secretario General de la ONU, muerto en un sabotaje aéreo en 1961 mientras estaba en misión de paz en el Congo. De sus notas “Trazas de camino”, extraigo estas consideraciones sobre la crisis interior. No siempre brilla la luz en nuestro cielo no pocas vece nos parece estar metidos debajo de un eclipse y todo pierde color y belleza. Lo que antes nos entusiasmaba ahora nos deprime.
La tranquilidad que nos daba serenidad, ahora nos angustia. El trabajo que llenaba nuestros días ahora es sólo un modo para no pensar y actuar sin responsabilidad. Los viajes que antes fueron conquista y apertura de ánimo, ahora son evasiones y frenesí. La música se nos hace ruido, la gente nos produce insatisfacción, el gusto parece ser regulado por el sabor de las cenizas. Y sobre todo, el corazón cae en la maldad como “un lobo en la estepa”. Pues bien, en ese momento, en vez de buscar un narcótico químico o espiritual que sea, es necesario – sugiere Hamarskjöld – detenerse cavando hasta el fondo del alma. Una reflexión similar vale sobre todo en los tiempos muertos o en aquellos festivos o de descanso, cuando más fuerte es la soledad y la náusea para quien está en crisis, pero es también cuando más fácil estar en silencio y mirarse seria y plácidamente a sí mismo.

Viernes

Marzo 29 – Superfluo

Franz Tunda es el protagonista de la novela Fuga sin fin (1927), de uno de los más populares autores centroeuropeos, el judío austríaco Philip Roth, muerto en 1939 en París. Y es en esa ciudad “capital del mundo”, donde se encuentra este tenientillo del ejército austríaco trajinado———— por Europa en la vigilia de una época trágica. Su figura es el retrato de un sobreviviente——————– que no tiene un sentido de afirmarse a ——————– a la vida: “ninguna profesión, ningún amor, ningún deseo, ninguna esperanza, ninguna ambición.” Un perfil dramático apropiado a su vacío. Un hombre que al final acoge sobre sí el terrible adjetivo que Roth le asignapropia: superfluo.
Adjetivo significativo en su misma etimología: se fluye a la superficie de la vida como una pajita llevada por el agua corriente. No se tiene energía ni deseo de sustraerse a aquel deslizarse——- sin fin. Pero “superfluo” quiere decir también sentirse inútil como algo que se tira como algo para descartar y aplastar.———–. Pues bien, son muchos más de cuantos se imagina los superfluos que existen, sea porque los aconteceres d e la vida o la propia sociedad los han reducido a ello, sea porque ellos mismos han dimitido de todo compromiso humano. Cuantos jóvenes, apenas perdido——- el deseo de reaccionar, deshojadas ——- las ilusiones a las cuales se habían agarrado,……….. desilusionados por los adultos, se dejan llevar por el vacío de la inercia y de la superficialidad. Para ellos sería necesaria una mano fuerte——- y una voz que los reconduzca por el camino de la vida.

Sábado

Marzo 30 – Egoísmo de a dos

Mi placer e tener a Albertina fija en mi casa no era tanto un placer positivo sino el haber retirado del mundo, donde cada uno podía a su vez gozarla, a la muchacha en flor, que si no me daba gran alegría, se la privaba a los otros.
Marcel Proust.

Es pequeño pero denso el libro que el filósofo Humberto Galimberti, antiguo compañero del colegio y amigo más allá de diversos recorridos existenciales ha dedicado a las “Cosas del amor” (2004). Son muchos los alcances y las provocaciones que estimulan mi atención: en la página 131 aparece esta cita tomada de una de las 7 novelas que componen la serie A la búsqueda del tiempo perdido (1913-1927) del escritor francés. Son palabras que iluminan una situación muy rara, aquella que cambia por amor lo que en realidad es vulgar egoísmo. —————–.
Se trata, sin embargo, de un egoísmo particular porque nace del vacío que se tiene dentro de sí y que se quiere colmar con la posesión de otro: “ Aquello de lo que se goza”, escribe Galimberti, “no es el amor, que en la prisión de la posesión no tiene espacio para expresarse, sino la sustracción a los otros de la posibilidad de amar.” Esta es una actitud antitética respecto al verdadero amor, que es reciprocidad libre, y alegría por la plenitud de la otra persona y entrega común sin reservas, fruto de la voluntad libre de cada uno de ambos. Sin embargo, muy a menudo, ciertas relaciones ignoran esta armonía y s se precipitan en la posesión, en los celos, en la cárcel de un lazo que une no dos amores sino dos soledades, dando origen a aquello que otro filósofo, Erich Fromm (1900-1980) llamaba “el egoísmo de a dos”, la “fusión sin reciprocidad”.

Domingo

Marzo 31 – Una vida en la noche.

Mi vida se ha enrollado——— en la noche/ tinieblas y caos, la noche del pecado/ me han absorbido / Sólo tú puedes hacer de mí un hijo de la luz/ mi Salvador
Andrés de Creta

Nació en Damasco en torno al 660, fue monje junto al Santo Sepulcro en Jerusalén y luego fue elegido metropolita de Creta, donde murió el 740. Su nombre era Andrés y nos ha dejado más de 40 homilías, un “canon” de nueve odas, entre los cuales un canto penitencial de más de 250 estrofas del cual hemos elegido la cita. Es una forma de evocar la Cuaresma, que se vive en este tiempo del año, recurriendo a la voz de un fiel de la iglesia de Oriente, cuya obra está viva en la liturgia bizantina.
Lo que él nos propone es una meditación áspera y severa: una mirada sin piedad y privada de afectos acerca de la vida. Se asemeja a un río fangoso que se desliza en la noche envuelto en caos y tiniebla; el alma está inmersa en este abismo oscuro. Pero, de repente, irrumpe un alba fulgurante: la luz de Dios disipa las tinieblas y el curso de agua se hace transparente y logra reflejar en mil iridiscencias los rayos del sol. Es la parábola de una conversión. El escritor francés René de Chautebriand (1768-1848) en su obra más conocida, El genio del cristianismo, describía su conversión en modo lapidario: He llorado y he creído. Las lágrimas, si no explícitas como las de San Pedro después de haber traicionado a Jesús, lavan la conciencia; pero es sobre todo la gracia divina lo que nos hace creaturas nuevas, hijos de la luz. La salvación, en realidad, es un don para acogerlo.