Colegio Calasanz | Irreverencia y espiritualidad en retiros de IV Medio
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Irreverencia y espiritualidad en retiros de IV Medio

Irreverencia y espiritualidad en retiros de IV Medio

Tulio Villanueva, nuestro sacerdote escolapio, acompañó a los jóvenes en el encuentro de una jornada completa

Daniel Palacios Ybarra

Con un cirio en el medio que representaba a Jesús vivo, IV Medio vivió su último retiro en Malloco. Desde muy temprano, los estudiantes partieron de la sede del Colegio Calasanz, hacia la casa de ejercicios espirituales, en la comuna de Peñaflor. El trayecto fue propicio para dormir, compartir con sus compañeros y hasta cantar a viva voz viejas y nuevas canciones.

Más adelante, los jóvenes plasmaron en un papel cómo se perciben ante Dios a través de la oración, fortaleza interior y la solidaridad, para finalmente colocar sus reflexiones alrededor de la luz, ubicando sus escritos tan cerca o lejos como se sintieran de vivirlos

El escolapio Tulio Villanueva fue el encargado de celebrar las misas en las que explicó que poco importa la realidad de cada uno frente a esos valores, “porque así como dice el lema institucional de nuestra orden, tenemos a un Jesús que está ‘Cerca de ti’ y que se vuelve luz en esta llama que tenemos entre nosotros”, concluyó Tulio.

Este fue el momento clímax que los jóvenes vivieron en la intimidad de Dios durante la misa. Pero también quedó espacio para explayarse entorno a una pelota, en distintos juegos: fútbol, vóleibol y hasta ping pong. Los más relajados aprovecharon el inmenso verse de la casa de retiros espirituales, para relajarse y algunos hasta dormirse.

Conocerse entre amigos

Pero si hubo un momento también muy especial fue al comienzo, después del desayuno, en la dinámica “2 verdades, 1 mentira”, que puso a prueba el conocimiento individual sobre cada uno de sus compañeros, sobre los que tuvieron precisar cuál de los 3 ítems plasmados en un pequeño papel, eran realmente ciertos y el otro falso.

“No sabía que una de mis compañeras, siendo tan buena estudiante, podía ser desordenada”. “Por sus gustos sobre otras cosas pude descubrir que no le gusta bailar”. “La conozco desde prekínder, así que no podía equivocarme”. “Resulta harto entretenido ver cómo después de tantos años juntos, siempre hay algo qué descubrir”, fueron algunas de las frases que se desprendieron de la dinámica.

La casa de Malloco se llenó, finalmente, de la irreverente alegría de esta generación de IV Medio que dejó un buen sabor de boca entre sus profesores tutores acompañantes y el equipo pastoral, por su buena actitud, empatía y sensibilidad. ¡Un 7!

 

 

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