Colegio Calasanz | Colegio Calasanz celebra el We Tripantu por 16 años consecutivos
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Colegio Calasanz celebra el We Tripantu por 16 años consecutivos

Colegio Calasanz celebra el We Tripantu por 16 años consecutivos

El jefe del departamento de Artes, Nelson Bravo, considera que «no se puede saber dónde ir, si no sabes de dónde vienes»

Daniel Palacios Ybarra

Ante la llegada inesperada de la pandemia, lo ancestral y lo virtual cobraron vida en un mismo espacio. Esta vez durante la celebración del We Tripantu que, por las restricciones de la cuarentena, se desarrolló en una transmisión en línea vía Youtube: a cargo de todo el departamento de Artes, con el esfuerzo de estudiantes y profesores, que apuntaron a estimular el sentido de pertenencia por esta tradición que durante 16 años forma parte de la oferta cultural del Colegio Calasanz, con mensajes y sonidos de los pueblos originarios en lenguaje Mapudungún.

Con un mensaje a vivir en fraternidad, inició la transmisión con la intervención de nuestro exprofesor Eduardo Muñoz, quien dirigió unas sentidas palabras en idioma mapuche. Acto seguido se dio la bienvenida al encuentro por parte de nuestros profesores Nelson Bravo y Alejandra Ramos, los sacerdotes escolapios Tulio Villanueva y Javier Yerro, y la directora Sandra Mancilla, para reforzar cómo volver al punto más lejano de la Tierra al Sol, tiene una clara sintonía con el lema Reiniciar de las Escuelas Pías.

Nelson Bravo, jefe del departamento de Artes, señala que desde que se comenzó a celebrar We Tripantu, “ha sido un gran desafío por reinventarnos y lograr mantener la motivación de nuestros estudiantes. Partimos con algo muy íntimo y reducido en el patio de los naranjos hace 16 años, hasta llegar los últimos años al gimnasio del colegio con una gran participación de toda la comunidad”, destacó nuestro educador.

Pero la pandemia no ha sido un impedimento para avanzar. El We Tripantu sigue vigente pese a la pandemia, confirma nuestra profesora Alejandra Ramos. “Son tradiciones que no pueden perderse. Es tremendamente importante conservarlas porque los mapuches son unos de los pueblos originarios, de los primeros habitantes de nuestro territorio, que todavía están vigentes. De ellos podemos rescatar muchos valores que como sociedad hemos perdido: el sentido de comunidad, de hermandad y el cuidado de la naturaleza, que nos provee alimentos, oxígeno y agua”.

Señala que desde este año escolar el colegio cuenta con la presencia de una estudiante de Prekínder que pertenece a la Comunidad Rapa Nui, que favorece el intercambio e integración cultural. “Es una fortuna poder tenerla. Sus padres nos comentaron que al empezar con los contenidos del We Tripantu, ella se sintió mucho más segura y arraigada, con más vínculo de comunicación con sus compañeros. De esta manera como comunidad educativa, somos responsables de enseñarles a nuestros niños y niñas sobre sus antepasados”, añade nuestra educadora calasancia.

Para finalizar Nelson Bravo, considera que mantener vivas las tradiciones ancestrales no está reñido con la modernidad, ni los avances propios de la tecnología.

“Vivimos en un país y continente bastante especial, cuya raza se fusionó principalmente: 3 vertientes: la indígena, europea y africana. Es importante, en ese sentido, reconocernos como tal y redescubrir lo importante que es la cultura de los pueblos ancestrales. Sin ir más lejos, nuestro colegio está ubicado en Ñuñoa, que viene del mapudungun Ñuñohue (lugar de flores amarillas),  y estamos muy emparentados con Curarrehue (lugar de piedras nuevas). No puedes saber dónde ir, si no sabes de dónde vienes”, concluye Nelson.

 

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