Colegio Calasanz | Julio 19 – Fluidez
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Julio 19 – Fluidez

Julio 19 – Fluidez

Dame también para hoy el buen humor / la hilaridad vencedora de los niños / próximos al llanto / como si casi no hubiese diferencia / en la dulce locura, en el conjunto / La fluidez es / el arte del corazón / que me enseñe el desplazamiento / al vacío.
Marco Guzzi

Impresiona siempre asistir, en el niño, al paso repentino de del llanto más desesperado a la sonrisa plácida y serena. Puede parecer un absurdo, una “dulce locura”, pero al final es una salida de seguridad, una desmitificación de la realidad, y la superación de una racionalidad demasiado codificada y rígida. Es aquella cualidad que Guzzi, porta contemporáneo bien asentado, ilustra en los versos que tomado de su relatos Nella mia storia, Dio (2005) y que él llama fluidez.
Vivimos en un mundo en el que todo es fluido, o sea, inconsistente, transitorio, relativo. Es curioso que denominemos al dinero contante como » líquido», creando la idea de algo inestable y de cambiante en torno a la realidad a la que más nos aferramos para estar seguros. Sin embargo, existe también el riesgo opuesto, el de la rigidez, el de los pensamientos encogidos, de los sentimientos leñosos, de los odios eternos, de las ideas fijas, de los desalientos definitivos. Y he aquí que esta fluidez nos permite transitar de una situación a otra, de hacer cualquier cosa en el vacío, en libertad y gratuidad. Esto, dice Guzzi, es el arte del corazón, que nos hace menos esclavos del cálculo, y más ligeros, menos pedantes y más generosos, menos obstinados y más dulces, como los niños. Es también la calidad de la vida, que es móvil y creativa, dinámica y sorprendente.

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