Colegio Calasanz | Julio 11 –El camino de Benito
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Julio 11 –El camino de Benito

Julio 11 –El camino de Benito

Dos monjes que vivían lejos, tuvieron una visión perfectamente igual: vieron un camino cubierto de alfombras e iluminada con innumerables lámparas que se extendía hacia el cielo. Un hombre de aspecto venerable y resplandeciente les explicó: “Es el camino por el cual, Benito, amado por el Señor, sube al cielo”.
San Gregorio Magno

El segundo de los cuatro libros de los Diálogos de san Gergorio Magno, papa del 590 al 604, está dominado por la figura de San Benito, un santo desde siempre muy querido por Occidente, en este tiempo convertido aún más vivo por la elección del actual pontífice (Benedicto XVI). Hoy la liturgia nos recuerda su muerte y hemos querido evocarlo a través de la palabra de Gregorio, que en su retrato del gran monje, recorre a menudo al condimento de lo prodigioso, al candor de sus “florecillas”, a la fascinación del milagroso. La visión común que los monjes tiene por la muerte de Benito (Benedicto) es la de una vía triunfal, similar al camino cubierto de los mantos que reciben a Jesús en su entrada en Jerusalén.
Ciertamente, la santidad, esto es, ser justos y generosos, es alegría, fiesta, esperanza; cuando la conciencia es serena, parece casi estar suspendida en el aire y de hacerse a la vela hacia una meta luminosa. Sin embargo, no hay que olvidar, que como le ocurrió también a Cristo, primero se abre al justo el sendero áspero y lleno de piedras del calvario. Al discípulo, Jesús le recuerda que es necesario seguirlo llevando la cruz “cada día” con la respiración entrecortada, con las espaldas cansadas, las manos y los pies ensangrentados. La auténtica espiritualidad entrecruza estas opciones: la cruz y la luz, el dolor y la gloria. Pero el camino está siempre seguro porque no se está solo en continuarlo y la mirada no se pierde en el vacío, sino que se fija en el rostro de Dios.

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