Colegio Calasanz | Junio 27 – Los errores propios.
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Junio 27 – Los errores propios.

Junio 27 – Los errores propios.

Nunca he conocido un hombre que, viendo sus propios errores, supiese culpase a sí mismo.
Confucio
Los errores del hombre lo hacen particularmente amable
Johann v. Goethe.

He juntado dos frases de argumento análogo que he anotado durante lecturas diferentes; la primera proviene del horizonte lejano de China del “maestro Kúng” que fue latinizado como Confucio (siglos VI-V AC) De sus Diálogos, he deducido una verdad de la que estamos poco inclinados a reconocer. Cuando la vida nos demuestra habernos equivocado somos prontos a todo, incluso a llegar al absurdo y al ridículo con tal de no reconocer que la culpa es nuestra. Las excusas infantiles adoptadas por el niño sorprendido con las manos en la mermelada, son las mimas, – ciertamente más adaptadas y sofisticadas – que continuamos a proponer de adultos, con tal de no confesar nuestra fragilidad y responsabilidad.
El coraje de confesar nuestros propios errores nos haría más fuertes y más apreciados, decía Gandhi, pero es un camino escasamente utilizado. A este punto viene bien la segunda frase extraída de las Máximas y reflexiones del gran Goethe. Los errores hacen más humana a cada persona. Cierto, siempre hay un límite, pero justo por ello la hacen más vecina a cada uno, más amable y familiar. Es por ello, entonces, que reconocer un error con sencillez no es una vergüenza sino un acto de dignidad, capaz de producir simpatía. Porque como decía De Gaulle “sólo los imbéciles no se equivocan nunca”. No hay pues que olvidar que los errores son fácilmente visibles y parecen casi flotar en superficie; los valores de una persona están a menudo escondidos, así como ocurre con las perlas, que se alcanzan solamente sumergiéndose en profundidad en los abismos marinos.

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