Colegio Calasanz | Junio 22 – El cielo y el cerebro
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Junio 22 – El cielo y el cerebro

Junio 22 – El cielo y el cerebro

Todo el estudio de doña Práxedes era secundar el querer del cielo; pero cometía a menudo una gran equivocación, que era tomar por el cielo a su cerebro.
Alejandro Manzoni

La ironía manzoniana es a menudo fulminante. Sobre todo, cuando el escritor quiere atacar los lugares comunes, las figuras hipócritas, la banalidad cenagosa. Es el caso de esta frase sobre doña Práxedes, la esposa del docto (y además dogmático) Ferrante, a quien es confiada en custodia Lucía, por el Innombrable. (en su novela “Los novios”). Manzoni continúa puntualizando el error de esta señora: “con las ideas doña Práxedes se relacionaba como dicen que se debe hacer con las amigas; tenía pocas, pero a las cuales estaba muy cercana. Tras las pocas había, por desgracia, muchas retorcidas, y no eran de las menos queridas.
Un poco de doña Práxedes hay en todos nosotros. Ciertamente nuestro cerebro es una realidad admirable, una especie de microcielo, si pensamos – como ya hemos tenido ocasión de recordar – que está constituido por una centena de millones de neuronas, tantas como las estrellas de la Vía Láctea. Pero hay siempre una realidad circunscrita y limitada, si consideramos la enorme anidad de misterios que nos circunda, y, sobre todo, la infinita grandeza de Dios y de su pensamiento. Frente a la tentación de cambiar nuestro cerebro por el cielo, cediendo a la ilusión de la soberbia, habría ciertamente que ejercitar la humildad, modestia y sencillez, discreción, virtudes un poco olvidadas en nuestros días. Pero quizás bastaría un poco de ironía… En vez de eso, procedemos impertérritos con esa ostentación que Marcelo Marchesi (1912- 1978) autor de textos radiofónicos y televisivos además de director, ha golpeado con una frase fulminante: La soberbia salió a caballo y regreso en yatch.

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