Colegio Calasanz | Junio 17 – Abnegación
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Junio 17 – Abnegación

Junio 17 – Abnegación

En mi vida me han pasado tantas, que al recordar, mi cabeza da vueltas y ahora he comprendido claramente con mi cerebro y con mi alma sufriente, que el hombre o no está destinado a nada, o a una sola cosa: un amor de abnegación para con del prójimo. Allí debiéramos llegar y allí es donde está nuestra misión.
Anton Chejov

Su vida y su arte estuvieron señaladas por un sutil pero constante pesimismo, alimentado también de la tuberculosis que lo condujo a la muerte a los 44 años en 1904. Chejov permanece como uno de los mayores escritores rusos y a su “Relato de un desconocido” (1898) hemos recurrido para hacer brillar una frase marcada no por la duda y la disconformidad, sino por la confianza. Es importante esa encrucijada que ella delinea, de frente a la cual cada uno debe cumplir su decisión: por una parte se bifurca hacia la vía de la nada y la desesperación, y por la otra se abre la vía del amor. Y es significativo que Chejov no tenga dudas en su decisión.
Quisiera acentuar la palabra que especifica su concepto de amor: abnegación. No es una palabra muy usada en nuestros días en los cuales se quiere estar cómodos y tener de todo fácilmente, sin esfuerzo y empeño. El egoísmo parece el sello que se enarbola sobre la vida, la casa, la sociedad. Hablar de dedicación, de sacrificio, renuncia, generosidad, desinterés, parece anticuado. Y, sin embargo, es solamente desde esta actitud como crece y florece el amor, y al final la serenidad interior y el significado fecundo de una existencia. San Agustín en las Confesiones escribía: “El amor mata lo que hemos sido, para que se pueda ser lo que no éramos”

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