Colegio Calasanz | Mayo 24 – Los charlatanes.
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Mayo 24 – Los charlatanes.

Mayo 24 – Los charlatanes.

Encontrándose un día el califa Haroum-al-Raschid en la ciudad de Rey, vio a un tipo que ofrecía remedios para todos los males. Frente a esto, reaccionó y exclamó: “No creía que en mi reino se pudiese asesinar impunemente”.
Anécdota de la tradición islámica.

Estamos en el siglo VIII, en los inicios del Islam y la historia del califato está a menudo salpicada de anécdotas referidas a este personaje que gustaba disfrazarse de simple ciudadano para andar de incógnito a captar el pulso de la sociedad. Esta parábola quiere evidentemente atacar a una enfermedad social muy desarrollada incluso en nuestros días, la de la charlatanería. Basta solamente encender la TV por la noche para cruzarnos con gente que tiene como misión (bien retribuida) el engaño: “Maestros”, cartomancia, astrólogos, etc, se disputan enormes cuencas de estupidez, y lamentablemente también de miserias y sufrimientos prontos a lanzarse hacia cualquier ilusión ( TV europea).
A aquellos que se arriesgan finalmente a ser llevados a los tribunales se les sustituye pronto por otros incapaces y obstruccionistas, y es verdaderamente absurdo que periódicos que se declaran arrogantemente “laicos” e “luministas” o “racionalistas”, reserven espacio a esa bufonada que es el horóscopo. Se coloca generalmente la necesidad de evitar confusiones, en modo riguroso entre magia y fe, entre supersticiones y devociones, entre ilusiones y esperanza. En esta línea es riesgoso complacer a dimensiones demasiado sentimentales o folclóricas de la religión, de la misma forma en que se debe distinguir “milagro” de prácticas de curanderos y de rituales oraculares, destinados a engañar personas desesperadas. Volvamos entonces a la seriedad de la ciencia y de la pureza de la religión, evitando recurrir a sustitutos que arruinan a menudo no sólo al alma sino también a la misma existencia de quien a ellos se confían.

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