Colegio Calasanz | Abril 2 – Cansado, pero tierno.
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Abril 2 – Cansado, pero tierno.

Abril 2 – Cansado, pero tierno.

El hijo del hombre, y agotado antes del primera bofetada antes del primer golpe del látigo, toma a sus discípulos bajo sus alas y los acaricia con palabras donde el hombre y Dios se revelan a su vez: ¡qué ternura y qué poder! Y los introduce en el misterio de la unión. Pero les ha hablado como en esta tarde. Saben ahora que su amigo es Dios y que Dios es amor.
Francois Mauriac.

Llega el crepúsculo sobre la ciudad santa. Jesús, rodeado de sus amigos, les habla ampliamente, mientras en los palacios del poder se está organizando su destino terreno. Esta escena de intimidad, contada por Juan es reconstruida por el escritor francés en su Vida de Jesús (1936). Sabemos que dicho testamento (Jn 13,17) está todo recorrido por un hilo temático que es el del amor. El único mandamiento de Cristo. Hemos querido reconstruir esta escena que nos lleva al Jueves Santo, pues es en este período del año cuando el calendario la presenta a la consideración y celebración de los cristianos.
Nosotros, sin embargo, queremos subrayar dos aspectos del Jesús de aquellas horas puestos a la luz por Mauriac. Él es un hombre sin fuerzas, antes aún de las torturas. Su tristeza aflora aquí y allá en las palabras y en los actos, consciente como de la traición que acecha entre sus mismos discípulos y del hecho de que su pueblo dentro de poco se le opondrá con vehemencia. Sin embargo, Jesús, en esas horas es también una persona llena de ternura, que siente casi el deseo de tener a su alrededor el calor de la amistad. (“Os he llamado amigos”). Aflora así, una de las tantas formas la humanidad de Cristo aquella dimensión fundamental que nos lo hace cercano incluso hermano, y que da un sentido superior a nuestros momentos de descorazonamiento y de desolación, a nuestra necesidad de ternura, de afecto, de dulzura.

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